¡Sí, me gusta usar tanga y las tengo en todos los colores de encaje!


Mi cuerpo sexuado me remite a una categoría y a un rol aceptado, donde la estética como objeto de culto y fiebre, impone ritmos y prioridades, y a la vez, vuelve común e invisible. Pues la lógica binaria sin ponderaciones de: si-no, útil-inútil o dentro-fuera, excede los limites geográficos y marca el principio y fin de un pensamiento preocupado por usar una tanga, y salir con ella a la calle, aunque se le oculte bajo unos pantalones.

La corporeidad del deseo por caminar por la calle, desvergonzada, sucedió mientras soñaba que pintaba entre la profundidad y las sombras del lenguaje, de forma fulgurante y dolorosa, ya que ante mis quejas, me ahogue en mi propia saliva y sin arreglo posible, fui señalada culpable, al ser normal la superficialidad del sexo y un rumor el respeto.
Sugerente, fue mi propio riesgo: el común denominador de los comentarios de las de mi mismo género; como si mis actos no fueran susceptibles de imitación. Asumo ninguna usa lencería diminuta de encaje ni camina sola por ninguna calle.

La paradoja de los sentidos es la simultaneidad de lo indócil. Esa dualidad profunda, secreta y enterrada de paradas y descansos, que sólo observas mientras flotas. Lo bueno es que a mí me gusta volar, soy una existencialista irredimible, y me gusta usar tanga como comer nachos en lugar de palomitas en el cine, sin mayor argumento que: ¡Me dieron ganas!

Comentarios

Tobbias ha dicho que…
Es increíble la profundidad de tus palabras. Yo buscaba una opinión sobre el uso o no uso y, veo que tu tienes una respuesta tan simple como efectiva: "Me dieron ganas".
Muchas gracias y felicidades por tan bello blog.
Angélica Meza ha dicho que…
Gracias Tobbias, pero eso de tener que argumentar para legitimar los gustos, y los mismos sobrepasen tu talento y te conviertan en objeto es de flojera, besos
Tobbias ha dicho que…
Los gustos, los tengo claros. Los argumentos, también. Pero son las reacciones de las personas que a veces me sorprenden y hace que aparezca, como tu dices "flojera".

La sociedad tiene los cánones tan definidos que cuando algo o alguien se salen de norma, parece que sea por fuerza algo malo y/o no deseable.

Me gusta como escribes y te doy las gracias por tus opiniones.

Besos.