sábado, 24 de julio de 2010

¡Next!


Con la posmodernidad esperar se volvió incómodo. Los métodos abreviados, los accesos y excesos de atajos, las gratificaciones instantáneas y las mercancías en liquidación de la barata de julio, muestran al mundo tanto volátil como vertiginoso. La sobre estimulación del deseo conlleva a querer acumular “objetos” sin demora, y el consumo es la capacidad de desechar. Pero ese presente instantáneo y continuo, lleno de destellos, jamás llegara a ser luz, pues la irrupción irracional de puntos de inflexión aunque este “in” no es del todo contundente, sino sólo genera infinidad de heridas cutáneas de momentos que seguirán doliendo. Los productos listos y los vínculos que luego se hacen pedazos y son desechados, apuestan al olvido y consecuentemente, a la idiotez. La propuesta: prescindir de las salidas fáciles, los argumentos sacados de la manga y ser concientes que sólo la complejidad logra transformaciones profundas.
Si tú eres de los que buscan todo digerido y empacado para llevar como lunch, pasa por tu cajita feliz y prende el televisor en el canal de las estrellas. ¡Next!
PD: Inspirada en Bauman, su ambivalencia y desamparo.

¡Los amo!
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